Ecologismo con características chinas

Cosme de Arana febrero 16, 2012

En China se utiliza el concepto Socialismo con características chinas para definir oficialmente el sistema económico vigente en el país. Este modelo tiene su origen en el proceso de reforma y apertura de Deng Xioping, y está basado en la combinación de una fuerte presencia de propiedad pública con los principios básicos de la economía de mercado. Aparcando posibles connotaciones ideológicas, es innegable que este modelo ha conseguido enormes logros para la sociedad China. La transformación económica y social que ha vivido el país durante las últimas décadas ha dado lugar a un desarrollo sin precedentes que ha sacado a 500 millones de personas del umbral de la pobreza entre otros importantes hitos.

El  progreso industrial asociado a esta transformación ha mostrado claras analogías al que vivieron en el pasado los actuales países desarrollados, salvo en dos elementos diferenciales: la celeridad y la magnitud. El PIB del país ha registrado crecimientos en torno al 10% durante 30 años consecutivos y en el 2010, a pesar de la crisis financiera, se duplicó el PIB alcanzado durante el 2006. Mientras tanto, el PIB per cápita se ha multiplicado casi por 5 entre los años 2000 y 2010, y los principales indicadores de educación y sanidad también han mejorado de forma exponencial. En poco más de tres décadas, China se ha convertido en la segunda potencia mundial en términos de PIB por detrás de EEUU, el segundo mayor fabricante de manufacturas, el primer país exportador a nivel mundial y el segundo principal importador. Atendiendo a estos indicadores, y teniendo en cuenta que en el país habitan más de 1.300 millones de personas (1 de cada 5 personas vive en China), se hace evidente que la repercusión de la transformación china ha tenido y tendrá una magnitud de escala planetaria.

Durante este intenso proceso, China ha hecho frente a muchos retos, de la mayoría de los cuales ha salido exitosa. Indudablemente ahora es el turno de la sostenibilidad. Contrariamente a la opinión que a menudo se tiene desde occidente, el país está firmemente decidido a trabajar por un desarrollo más cuidadoso con el entorno natural, tal y como demuestra el XII Plan Quinquenal.

A nadie se le escapa que aún falta mucho por hacer en materia de sostenibilidad. Del mismo modo que en los países desarrollados, la revolución industrial y energética china ha tenido un importante impacto sobre el medio ambiente. Sin embargo, el país tiene presente su responsabilidad ambiental y está dando ejemplo de ello. Se han establecido planes de desarrollo a largo plazo que garantizan un marco de trabajo estable, en contraposición a la situación que se vive en occidente, donde la incertidumbre parece estar al orden del día. A pesar de tratarse de un país en desarrollo, los planes de China en materia de energías renovables, eficiencia energética y medioambiente presentan objetivos incluso más ambiciosos que los propios de la Unión Europea. Además, el fuerte apoyo del gobierno resulta en que los objetivos fijados en los distintos planes no simplemente se cumplen, si no que son sobrepasados sistemáticamente.

Mientras Europa y EEUU permanecen dubitativos ante las urgentes necesidades del planeta, China da firmes pasos en materia medioambiental. La celeridad y la magnitud son de nuevo las principales propiedades que están caracterizando este camino hacia un país más sostenible. De este modo, el gigante asiático está dando paso a su propio modelo de desarrollo verde, un progreso basado en lo que se podría denominar Ecologismo con características chinas.

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