China es el cuarto país del mundo en operar una central térmica solar integrada

Cosme de Arana noviembre 15, 2012

China es el cuarto país del mundo en operar este tipo de tecnología, sólo detrás de EE.UU., Alemania y España.

La central experimental de generación eléctrica térmica solar de China, ubicada en el Distrito Yanqing, en Beijing, ha funcionado sin fallas en más de tres meses de su puesta en funcionamiento, en agosto pasado, lo que convierte al país asiático en el cuarto a nivel mundial en operar este tipo de tecnología, sólo detrás de EE.UU., Alemania y España.

Refiriéndose a este avance, el investigador del Instituto de Electricidad de la Academia de Ciencias Naturales de China, Wang Zhifeng, comentó:

“Nosotros los chinos ya aprendimos toda la cadena técnica de conversión de luz a electricidad para la generación eléctrica térmica solar, incluidos los claves de la tecnología, material, integración, reajuste y operación.”

Ante la tendencia global de reducir el uso de carbono y desarrollar energías limpias, la generación térmica solar atrae la atención de la opinión pública.

El Sr. Wang comentó al respecto:

“En cuanto a la emisión de carbono, esta generación térmica solar es el tipo de menor emisión de carbono, y hablando del ahorro energético, como toma la alta temperatura obtenida con la convergencia de luz solar y no se necesita ningún combustible petroquímico, podemos tomarla como una nueva energía de tipo reemplazable.”

Por otra parte, la mayor central de energía solar construida en la región autónoma del Tíbet, en el suroeste de China, entró en operación en julio pasado.

El proyecto de la planta de 30 megavatios se ubica en la prefectura de Xigaze, a unos tres kilómetros de la ciudad del mismo nombre, la segunda más grande de la región.

El Tíbet cuenta con abundantes recursos de energía solar; recibe un promedio de 3 mil 300 horas de luz cada año.

La región ha acelerado su exploración de recursos de energía limpia durante los últimos 60 años, a fin de proteger el medio ambiente y, simultáneamente, fortalecer el crecimiento económico y el desarrollo social.

En este sentido, las autoridades de la región autónoma de la etnia hui de Ningxia, en el noroeste de China, dieron el año pasado el comienzo a la construcción de una gran planta de energía solar, como parte de los esfuerzos del país por acelerar el desarrollo de las energías renovables.

A principios de marzo pasado, China anunció que se había fijado como meta construir 235 millones de kilovatios de capacidad de generación de energías limpias en los próximos cinco años, en un intento por reducir la fuerte dependencia del país de los combustibles fósiles.

De acuerdo con lo previsto, de cara a 2015 se crearán cinco millones de kilovatios de capacidad generadora a base de energía solar, gracias a varios proyectos para construir en regiones remotas como Ningxia y las también regiones autónomas de Xinjiang (noroeste), Mongolia Interior (norte) y el Tíbet (suroeste).

La mayoría de proyectos de energía solar a gran escala están enfocados exclusivamente en la tecnología térmica solar, que consiste en utilizar espejos para calentar un líquido que, a su vez, producen un vapor que hace trabajar una turbina de generación eléctrica.

Ningxia cuenta con abundantes recursos de carbón así como energías solar y eólica. La empresa Hanas, como mayor productor de gas natural de uso urbano y suministrador de servicios de energía térmica centralizados de la región, se ha enfocado en las plantas solares y eólicas desde el año 2000, hasta convertirlas en su negocio principal.

El Consejo de Electricidad de China (CEC) ha pronosticado que el consumo energético del país se duplicará con respecto al nivel de 2010 hasta los 8,2 billones de kilovatios/hora para 2020.

En un informe sobre el desarrollo de la industria eléctrica en el período del XII Plan Quinquenal (2011-2015), la institución reveló que en el año 2010 el consumo de energía alcanzará los 4,17 billones de kilovatios*hora, y que para 2015 la cifra ascenderá a 6,27 billones.

Para 2020, la capacidad instalada de generación eléctrica en China aumentará a mil 885 millones de kilovatios, de los cuales un 36,3 por ciento provendrá de combustibles no fósiles.

En los próximos diez años, el país deberá dar prioridad al desarrollo de la energía hidráulica, optimizar las centrales térmicas e impulsar la generación de electricidad con energía nuclear, eólica y solar, según el informe.

CRI Online

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